Ante la actual situación social y profesional, nace una asociación de policías que pretende unificar la voz de todos los Policías Municipales de Madrid. Pensamos que en este momento es absolutamente necesario que exista una organización que sea capaz de canalizar el sentimiento mayoritario de estos profesionales de la seguridad pública madrileña.

Queremos dejar bien claro que no somos una organización anti sindical, pero también que no somos ni queremos ser un sindicato. No queremos sustituir las funciones ni los servicios que estos dan, ni recibir horas libres o liberaciones laborales, como así hemos dejado plasmado por escrito en nuestros estatutos. No estamos en contra de este tipo de derechos sindicales, pero estamos absolutamente convencidos que estos no pueden ser la moneda de cambio con la que negociar.

Consideramos que en los últimos tiempos, nuestros sindicatos han fracasado porque no han sabido, podido o querido escuchar el sentimiento de sus afiliados y de los que no lo son; se han embarcado en luchas y competencias entre ellos que son estériles ante el autentico objetivo, que es la defensa de esta profesión como servicio al ciudadano. Entendemos que este sentimiento es mayoritario entre los profesionales que componen nuestro Cuerpo y es por eso que nace APMU.

No consideramos que sea el momento de ponernos en contra de ninguna sigla y si de unir las voluntades de todos y cada uno de los policías, con independencia de donde se encuentren sindicados, con el fin de hacer ver a las organizaciones sindicales que no es momento de luchas fraternales; que ha llegado el día de permanecer juntos de manera inequívoca. Es momento de demostrar a la Corporación, que su política de gestión policial presenta errores básicos, que están haciendo que se aniquile la vocación y la moral de los profesionales destinados a defender, sin fisuras, las normas básicas que regulan el buen funcionamiento de nuestra sociedad.

Se convierte por lo tanto en un compromiso ético para los policías madrileños, denunciar sin temor ante la opinión pública, todas aquellas circunstancias sean del carácter que sean, que afecten al buen funcionamiento de nuestro servicio al ciudadano, o que atenten directamente contra la ética y/o la legalidad en el ámbito de nuestra gestión. Nuestro compromiso es buscar incansablemente la manera de hacer llegar a los vecinos y vecinas de Madrid, todas y cada una de las circunstancias que quebranten el derecho que tienen a una Policía eficaz y eficiente;  y lo haremos.

Por  lo tanto, nuestra primera acción consiste en solicitar a los responsables políticos de la Policía Municipal de Madrid, que reflexionen sobre sus posturas y que escuchen la opinión de los profesionales. Vamos a articular medidas que permitan que todos y cada uno de los componentes del cuerpo puedan aportar ideas que mejoren el servicio, con todos los beneficios que ello comporta. Intentaremos, como meros canalizadores de la expresión mayoritaria, defender las propuestas que consensuadamente hayamos alcanzado y que sean beneficiosas para la mayoría de los policías y para los ciudadanos. 

Los Policías Municipales de Madrid somos profesionales altamente cualificados y amamos profundamente este trabajo que en ocasiones es tan ingrato, pero estamos tan convencidos de que es absolutamente necesario preservar la integridad y la moral del Cuerpo, que lucharemos por ello casi con la misma resolución con la que arriesgamos nuestras vidas a diario, por intentar ayudar a los más débiles y garantizar los derechos de todos.

Seguiremos como hasta ahora; poniendo a disposición de la justicia a los traficantes que comercian drogas en las puertas de las casas de nuestros barrios, protegiendo a las mujeres que sufren la violencia machista, defendiendo a nuestros menores en la puerta de los colegios, pagando el más alto precio por defender la vida, la integridad física o los bienes de nuestros vecinos y todos aquellos sacrificios más que comporte nuestra profesión. Y lo haremos porque lo llevamos dentro y tenemos dignidad, la misma que vamos a tener para decirle a la opinión pública, que nos llevan a un camino que es equivocado y peligroso para nuestra seguridad y por lo tanto para la de todos.